A principios del siglo XX, estudios llevados a cabo por científicos europeos demostraban que el uso de la placenta humana en tratamientos médicos y de estética apuntaban a un poder regenerador de los tejidos, logrando refrescar el rostro, eliminar arrugas y recuperar la lozanía de la piel.
Más adelante, se demostró científicamente que, debido a su alta biocompatibilidad con el ser humano, la placentas ovina y bovina podían utilizarse con idéntico resultado.
Ahora, en el siglo XXI, donde las corrientes actuales marcan el uso de materia prima sin ingredientes animales, PLACENTUM ofrece una Phytoplacenta vegetal aportando el mismo efecto de la acción estimuladora en las células nuevas mejoradas, sin ingredientes de origen animal.

PLACENTUM, el sustituto científico vegetal para el extracto de placenta animal.

CATÁLOGO